El yoga me ha permitido, volver a mi escencia, fortalecer mi espíritu y recordar cuan valiosa soy.
Al ser instructora de yoga ayudo a las personas pero sobretodo me ayudó a mi misma, porque es una práctica maravillosa de compartir no solo una práctica física sino también espiritual.
En mis clases busco acompañar de forma empática y con calidez humana, tengo 15 años de experiencia, con yoga terapéutico y yoga para mujeres en gestación.

